Columna: Los hijos de gulielmus
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Entrevista a Ernesto Michel
Entrevista a Ernesto Michel
"
Toda una vida en el Teatro"
Por
Viviana Foschi
¿Hace cuántos
años que te dedicas al teatro?
46 años, nací prácticamente en el teatro. Mi padre era un hombre de
teatro, él fue uno de los que acompaño al fundador del viejo “Teatro Fray
Mocho”, el gran actor Oscar Ferriño,
en la década del
50. Mi
padre se sumo a él, porque trabajaban juntos en otro Teatro que se llamaba “
La Máscara
”, y cuando Ferriño
luego de un viaje viene con idas renovadas y las plantea al grupo
del teatro “
La Máscaras
”, este no acepta los cambios. Entonces Ferriño
decide abrir una escuela de arte dramático y fundar un teatro. Algunos
compañeros lo siguieron, entre ellos mi padre. Así que como yo digo, nací prácticamente
arriba de un escenario.
¿Y hace cuánto
tiempo que vos estás al frente del Centro Cultural Fray Mocho?
Más o menos 16 años, yo lo re- fundé. La historia del lugar tiene sus
vueltas, en un comienzo me habían dado un espacio en la calle Ecuador, que
primero sería un lugar para reunirnos, como grupo que de la lista interna de la
“Asociación Argentina de Actores”, porque estuvimos en el gobierno del
sindicato durante 8 años. Cuando se hacen las nuevas elecciones y suben otras
autoridades al mismo, continuamos unidos pero ya como grupo de actores. Ahí buscamos
otro lugar para generar actividades culturales y realizar mesas redondas. Y
aparece un espacio en la cooperativa
de Ferroviarios "Coop- riel" que estaba en la calle Ecuador y Valentín
Gomez. Así que continuamos nuestras actividades en las oficinas, cuando se
retiraban todos los empleados corríamos las mesas. Hasta que un día el
presidente de esa entidad nos muestra un galpón y nos pregunta que podemos
hacer en ese espacio y todos contestamos al unísono “Un teatro”. Pero acá
comenzó otro capitulo, dónde algunos compañeros comenzaron a irse, porque
claro había que trabajar para armarlo. Entonces el grupo nació de nuevo prácticamente,
porque tuve que encontrar a otras personas con deseos de trabajar en este
proyecto. Así fue que comenzamos armando un escenario con donaciones y
empezamos con tachos de aceite a iluminar la sala. Luego se abrió el INT y
fuimos el primer teatro independiente que recibió un equipo de luces. Pero
luego de 10 años llegaron dos agrupaciones internas del sindicato del
“Ferrocarril” y nos piden el galpón por peleas de esa agrupación. Entonces
comenzó la sentencia de desalojo, pero no todo estaba terminado, ya que durante
los tres meses que tuvimos para salir de ahí, recibimos ayuda del oficial de
justicia que logró dilatar el tiempo para nuestra mudanza y en el ínterin
conseguimos el espacio actual. Una de las actrices del grupo que bailaba acá al
lado, que actualmente es una entidad judía, nos contacta con este espacio de la
calle Perón. Este lugar en su inicio albergó a un aserradero, luego a la fabrica
de artefáctos eléctricos “Yelmo” y antes que nosotros a un estudio de televisión.
¿Cómo
programas los espectáculos de la sala?
No
hago casting, no pido muestra. A mi me vienen a pedir la sala para un espectáculo
y yo se las doy. Porque tengo un lema “Esto esta abierto para todo el mundo,
menos para cualquiera.”. En realidad, todos
aquellos grupos y artistas que quieran hacer un proyecto serio, dónde tengan
algo que expresar, algo que contar, la sala esta abierta. Siempre que podamos
acordar fechas, respetando los horarios de las actividades culturales existentes
en el espacio.
¿Que buscas en el
arte del Teatro?
Busco
un medio de expresión con total libertad. Crecer y rodearme de propuestas.
Divertirme. Busco poder decir a través del teatro. Si bien no tengo un
repertorio, me gusta por ejemplo mucho Chejov y Moliere. Durante mucho tiempo
hice el último autor. Una obra que recuerdo fué “El marido engañado”, a mí
lo que me gusta de Moliere es que escribía sus obras para burlarse del rey,
entonces con ellas se burlaba de la alta alcurnia, de la gran sociedad de aquel
entonces. Me gustan mucho las comedias de equivocaciones. “El marido engañado”
fue una cosa muy linda que hicimos, la caminamos
durante mucho tiempo. Esta trata la historia de un campesino, tosco, que tiene
mucha plata. Y de un matrimonio, que
si bien tiene mucho abolengo, no tiene nada de plata. Ellos tienen una hija
soltera que se la ofrecen al campesino y este pone toda la plata para quedarse
con la hija. Mientras la hija le hace los cuernos con un caballero. En fin, toda
una cosa intrincada de la sociedad dónde el padre tiene mucha sangre azul pero
plata no tiene. Fue muy divertida hacerla porque la gente se identificaba en
algunos casos y le gustaba lo que estaba pasando ahí arriba.De Chejov adapte
tres obras cortas que se titulan el “Canto del cisne”, “El daño que hace
el tabaco para la humanidad” y “Trágico a pesar suyo”. Las uní y las
adapte para tres actores, uno de ellos fui yo. El nombre nació porque en el
escenario había como escenografía un perchero dónde los actores podían
cambiarse. Entonces “PerChejov III
“en vez de Chejov x 3. Con esta pieza viajamos a chile.Los viajes es otra de
las cosas que me brinda el arte teatral, estamos en gira con “La
realidad no se responsabiliza por la perdida de sus ilusiones” de Rafael
Monti, un autor salteño. La posibilidad de conocer el país, otras culturas,
otra gente, en fin…llenarse de lo que se ve allá y uno no tiene idea.
¿Estás por
estrenar una obra de Brecht pronto?
Si
el próximo Viernes, 6 de Noviembre
volvemos a estrenar la obra “Me llamo Bertolt Brecht”, en la nueva sala
“Los Angeles” en
la Av.
Corrientes.
La misma habla sobre el fascismo y esta montada
para actores que interpretan unos personajes que huyen de Alemania. Es un espectáculo
multimedia con canciones, poesías y texto.
¿Actúas o dirigís
en esta pieza?
Actúo,
la dirección pertenece a Samy Zarember. Vamos Viernes y Sábados 20hs.
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